{"id":6495,"date":"2024-04-29T11:20:04","date_gmt":"2024-04-29T11:20:04","guid":{"rendered":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/?p=6495"},"modified":"2026-08-17T11:56:18","modified_gmt":"2026-08-17T11:56:18","slug":"el-infierno-de-cruzar-guatemalahabria-preferido-pasar-dos-veces-el-darien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/el-infierno-de-cruzar-guatemalahabria-preferido-pasar-dos-veces-el-darien\/","title":{"rendered":"L'infern de travessar Guatemala: \"Hauria preferit creuar dues vegades pel Dari\u00e9n\""},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayra est\u00e1 sentada en el Parque Bicentenario de la ciudad fronteriza de Tapachula, en el sur de M\u00e9xico, un lugar que en los \u00faltimos a\u00f1os se ha convertido en un punto de encuentro de migrantes. Entre\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2023-05-10\/aqui-ya-no-caben-mas-miles-de-migrantes-se-acumulan-en-la-frontera-sur-de-mexico-ante-el-fin-del-titulo-42.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">40.000 y 50.000 personas<\/a>, seg\u00fan organizaciones de derechos humanos que trabajan sobre el terreno, esperan en esta ciudad a que pasen los meses eternos en los que las autoridades mexicanas tramitan su solicitud de asilo, un papel con el que podr\u00e1n cruzar el pa\u00eds hacia el norte, al menos con alguna garant\u00eda legal y de seguridad. Por la noche, el parque se llena de esterillas y tiendas de campa\u00f1a de muchas personas que han huido de sus pa\u00edses. Una de ellas es Mayra, una hondure\u00f1a que en realidad no se llama as\u00ed, pero pide que se cambie su nombre, como todos los migrantes citados en este art\u00edculo, para proteger su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cVen, ven, si\u00e9ntate con nosotras\u201d, le dice Mayra a otra hondure\u00f1a. \u201cEs de confianza. Se llama Evelyn\u201d, dice y poco despu\u00e9s se acerca una tercera migrante, Daisy. \u201cTambi\u00e9n le pas\u00f3 lo mismo\u201d, explica mientras las presenta. \u201cA nosotras nos pas\u00f3 lo que nunca pensamos que nos pasar\u00eda.\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2023-03-05\/violadas-y-sin-poder-acceder-a-un-hospital-la-realidad-de-las-mujeres-migrantes-en-la-ruta-a-estados-unidos.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">A m\u00ed me violaron<\/a>\u2026 me bajaron del autob\u00fas y me violaron en Guatemala. Junto a otras cinco mujeres, y una menor, de 10 a\u00f1os\u201d, cuenta Mayra. Despu\u00e9s de un silencio, Daisy se atreve a preguntarle qui\u00e9n cree que lo hizo: \u201cLa misma polic\u00eda. Detuvieron el bus y nos bajaron a los que no pudimos pagar la mordida [extorsi\u00f3n]. A las mujeres nos violaron. Fueron tres agentes con capuchas negras\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayra lleva toda su vida luchando por los derechos de las mujeres. En su San Pedro Sula natal, su activismo la acerc\u00f3 a las historias m\u00e1s descarnadas perpetradas por la\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2023-10-03\/honduras-un-intento-fallido-de-replicar-el-metodo-bukele.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">violencia de las maras en Honduras<\/a>. Su lucha la animaba a continuar, hasta que un d\u00eda ella fue el blanco y, en su huida, se convirti\u00f3 en <strong>superviviente de una violaci\u00f3n masiva cometida por la Polic\u00eda Nacional Civil (PNC) de\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales\/2021\/la-masacre-de-tamaulipas-el-sueno-americano-muere-en-mexico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Guatemala<\/a><\/strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales\/2021\/la-masacre-de-tamaulipas-el-sueno-americano-muere-en-mexico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">.<\/a>\u00a0El mismo activismo por el que tuvo que huir la lleva hoy a denunciar su propio caso y acompa\u00f1ar a otras mujeres como Evelyn y Daisy.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-left\">Todas ellas, adem\u00e1s de escapar de las amenazas y extorsiones por parte de las pandillas en Centroam\u00e9rica, la violencia machista y la homofobia, tambi\u00e9n tuvieron que usar su cuerpo como moneda de cambio para cruzar Guatemala\n<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan coinciden m\u00e1s de 50 migrantes entrevistados para este reportaje en las fronteras de Guatemala, este pa\u00eds ha sido para ellos el m\u00e1s duro de la ruta migratoria por las extorsiones y la violencia de sus autoridades, unos testimonios que corroboran organizaciones que trabajan sobre el terreno. \u201cEn estos \u00faltimos tiempos, casi a diario atendemos a mujeres y personas de la comunidad LGTBIQ+ que han sido agredidas sexualmente en Guatemala por parte de autoridades, pandillas o crimen organizado\u201d, declara Caro Cocunubo, t\u00e9cnica de asesor\u00eda legal en g\u00e9nero del&nbsp;<a href=\"https:\/\/cdhfraymatias.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Centro de Derechos Humanos Fray Matias.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cCuando un grupo de migrantes indocumentados ingresa al pa\u00eds, son detenidos y extorsionados por elementos policiales a cambio de dejarlos continuar su camino, violando varios derechos humanos fundamentales\u201d,<\/strong> le dice a EL PA\u00cdS Pavel Catavi, investigador en derechos humanos de la organizaci\u00f3n&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cristosal.org\/\" target=\"_blank\">Cristosal<\/a>. Las formas de extorsionar son diversas, desde insultos y amenazas a tocamientos indebidos para requisar su dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHabr\u00eda preferido pasar dos veces la selva del Dari\u00e9n antes que por Guatemala\u201d, sentencia una joven venezolana que acaba de llegar a Tapachula con su marido y su hija de 2 a\u00f1os. Pese a la dureza que representa para los migrantes el\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-11-09\/el-paso-de-migrantes-por-la-selva-del-darien-rompe-todos-los-records-bajo-el-dominio-del-clan-del-golfo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cruce de la selva que divide Colombia y Panam\u00e1<\/a>, muchos coinciden en que, en los \u00faltimos a\u00f1os, <strong>Guatemala se ha convertido en un infierno, en especial para las mujeres y las personas del colectivo LGTBIQ+<\/strong>. \u201cEs uno de los peores pa\u00edses de tr\u00e1nsito y no solo por la extorsi\u00f3n. Las violaciones a derechos van en aumento y sobre todo afectan a las personas con mayor riesgo de estar en situaciones de vulnerabilidad\u201d, sostienen desde el CDH Fray Matias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong>La violencia en Centroam\u00e9rica se acent\u00faa en el camino<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayra sali\u00f3 de su pa\u00eds natal un 12 de febrero de 2023 a las 10 de la ma\u00f1ana. \u201cNo fue por decisi\u00f3n propia, sal\u00ed obligada, amenazada\u201d, asegura. Ella empez\u00f3 su carrera en el activismo y la defensa de los derechos de las mujeres y ni\u00f1os cuando asesinaron a su primo. Todav\u00eda iba al instituto. No pertenec\u00eda a ninguna de las maras predominantes de Honduras, pero era homosexual. Las pandillas lo torturaron antes de matarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella ya estaba en el punto de mira por su labor como defensora. Pero un caso en particular le llev\u00f3 a dejar su hogar de un d\u00eda para otro. \u201c\u00bfQu\u00e9 me trajo a M\u00e9xico? Una nena, una nena de apenas 14 a\u00f1os\u201d, cuenta. Mayra colaboraba con ONU Mujeres y el Centro de Estudios de la Mujer de Honduras dando talleres en escuelas. En uno de ellos, se le acerc\u00f3 una ni\u00f1a que le confes\u00f3 que llevaba dos d\u00edas sin comer y durmiendo en la calle por miedo a volver a casa porque su padrastro abusaba de ella y su novio, un pandillero, la obligaba a prostituirse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1.jpg\" aria-label=\"Ampliar la imagen: R0010138\" data-elementor-open-lightbox=\"yes\" data-elementor-lightbox-slideshow=\"dentro-6495\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"766\" src=\"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-1024x766.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6505\" style=\"aspect-ratio:1.3374233128834356;width:655px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-1024x766.jpg 1024w, https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-300x224.jpg 300w, https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-768x574.jpg 768w, https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-1536x1148.jpg 1536w, https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-2048x1531.jpg 2048w, https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-16x12.jpg 16w, https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/R0010138-scaled-1-600x449.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayra quiso ayudar a la adolescente a poner una denuncia y ah\u00ed se dio cuenta de que se estaba metiendo con las personas equivocadas. \u201cLa pareja de la ni\u00f1a era uno de los que supuestamente manejaba mi sector. Desde all\u00ed, empec\u00e9 a recibir amenazas\u201d, asegura. A los pocos d\u00edas, se encontr\u00f3 los cristales de su coche rotos con una nota dentro que le daba 24 horas para desaparecer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed comenz\u00f3 su hu\u00edda. En la estaci\u00f3n de autobuses de San Pedro Sula compr\u00f3 un pasaje a Tec\u00fan Um\u00e1n, en la frontera entre Guatemala y M\u00e9xico, sin saber nada de ese lugar ni intuir la odisea que le esperaba en el camino. Mayra sali\u00f3 de Honduras por el municipio fronterizo de Corinto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desde 1991, Honduras, El Salvador y Guatemala son firmantes del Convenio Centroamericano de Libre Movilidad (CA-4) por el cual los ciudadanos de esos pa\u00edses pueden moverse libremente por sus territorios<\/strong>. Pero, pese al convenio, las autoridades de gozan de impunidad a la hora de extorsionar a los migrante, independientemente de la nacionalidad. Por eso, cuando cae la noche, las estaciones de autobuses de las principales ciudades fronterizas del sur del pa\u00eds se llenan de migrantes que acaban de ingresar y prefieren tratar de pasar desapercibidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayra comenz\u00f3 su viaje en un bus nocturno. Poco despu\u00e9s de salir, este se detuvo y subieron varios agentes de la PNC. Tras requisar los tel\u00e9fonos m\u00f3viles de sus ocupantes, los polic\u00edas bajaron a todas las personas que no ten\u00edan documentaci\u00f3n. Es ah\u00ed cuando empieza la extorsi\u00f3n. Bajo amenazas de deportaci\u00f3n, los agentes exigen un cobro de entre 100 y 1000 quetzales (entre 13 y 130 d\u00f3lares). Unos kil\u00f3metros m\u00e1s adelante, en el siguiente ret\u00e9n, la escena se repite.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan informaciones de Cristosal, son<strong> ocho los retenes fijos entre la frontera de Aguas Calientes<\/strong>, que divide Honduras y Guatemala, y la de Tec\u00fan Um\u00e1n, ya en la l\u00ednea divisoria de ese pa\u00eds con M\u00e9xico. La informaci\u00f3n p\u00fablica solicitada por EL PA\u00cdS al Ministerio de Gobernaci\u00f3n y a la PNC revela que la polic\u00eda ten\u00eda instalados 14 retenes en la ruta que transit\u00f3 Mayra el d\u00eda de su viaje. Ese organismo alega que, por motivos de seguridad, no puede facilitar la localizaci\u00f3n de los mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A estos retenes fijos \u201cse suman unidades policiales individuales de dos o tres agentes que siguen a los buses\u201d, asegura Catavi, de Cristosal. Esta informaci\u00f3n ha sido confirmada con entrevistas a migrantes en las que aseguran que, \u201cdurante el trayecto, coches de la polic\u00eda se situaban delante del bus y lo obligaban a parar en medio de la carretera\u201d. Esos testimonios coinciden en que personal uniformado de la PNC sube al veh\u00edculo y exige un\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/MigranoticiasLA\/status\/1691830933882843164\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cobro<\/a>\u00a0a las personas que se encuentran en \u00e9l. \u201cSi las personas ya han dado todo su dinero a las autoridades y se encuentran con otro ret\u00e9n m\u00e1s adelante, la polic\u00eda les quita los tenis, la ropa, cualquier objeto de valor que ellos puedan tener\u201d, asegura el investigador de Cristosal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong>El cuerpo como moneda de cambio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las mujeres del bus en el que viajaba Mayra estaba con sus tres hijos: una chica de 14 a\u00f1os embarazada, una de 10 y un ni\u00f1o m\u00e1s peque\u00f1o con autismo. Mayra le ofreci\u00f3 a la madre cuidar un rato al menor, que estaba asustado y no paraba de llorar. <strong>\u201cEn los otros retenes nos hab\u00edan extorsionado pidi\u00e9ndonos dinero, pero el tercer ret\u00e9n fue el peor\u201d<\/strong>, dice la migrante hondure\u00f1a. Seg\u00fan el convenio CA-4, los menores s\u00f3lo pueden cruzar con un permiso firmado de la madre y el padre biol\u00f3gicos. Pero la mayor\u00eda de las madres solteras hondure\u00f1as no tiene relaci\u00f3n con el padre de sus hijos o incluso escapan de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayra estaba con el ni\u00f1o de la otra migrante en brazos poni\u00e9ndole m\u00fasica con el m\u00f3vil para tranquilizarle cuando en un desv\u00edo de la carretera principal la polic\u00eda par\u00f3 el bus y dos agentes subieron al veh\u00edculo y pidieron que bajaran las madres que iban con menores a cargo. \u201cYo trat\u00e9 de explicarles que el ni\u00f1o no era mi hijo, pero no pude\u2026 me hicieron bajar tambi\u00e9n\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era de noche. Las mujeres estaban en medio de la nada y los agentes llevaron a cinco adultas y dos ni\u00f1as a una caseta. A estas instalaciones se las conoce como cuartos oscuros, por su situaci\u00f3n estrat\u00e9gica, oculta y solitaria para cometer los abusos con total impunidad, afirman desde Cristosal. \u201cPrimero nos extorsionaron\u2026 nos ped\u00edan un dinero que no ten\u00edamos para hacer el supuesto permiso de los ni\u00f1os y poder continuar con el viaje\u201d, cuenta Marya. \u201cYo de verdad que no andaba nada de plata, y se lo dije a ellos. No andaba para pedir la cantidad que me estaban pidiendo porque ya estaban pidiendo 1000 quetzales (130 d\u00f3lares). \u00bfDe d\u00f3nde iba a sacar yo 1000 quetzales?\u201d<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-left\">Personal uniformado de la Polic\u00eda Nacional Civil de Guatemala sube al veh\u00edculo y exige un\u00a0cobro\u00a0a las personas que se encuentran en \u00e9l\n<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pero los polic\u00edas no aceptaron el no por respuesta<\/strong>. Seg\u00fan Mayra, eran tres agentes con uniforme negro, camisa de manga larga y su n\u00famero de identificaci\u00f3n tapado. \u201cNos violaron. Se dec\u00edan el uno al otro de qui\u00e9n era su turno. La mam\u00e1 suplicaba\u2026 Les imploraba que hicieran con ella lo que quisieran, pero que no tocaran a su ni\u00f1a. Tambi\u00e9n violaron a la ni\u00f1a, ten\u00eda s\u00f3lo 10 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras ser violada, Mayra logr\u00f3 escapar. \u201cSi me van a matar que me maten, pens\u00e9 yo. Y yo corr\u00ed. Llegu\u00e9 a M\u00e9xico con las plantas de los pies rasgados de tanto correr\u201d, asegura. Un conductor que la vio por la carretera se apiad\u00f3 de ella. La invit\u00f3 a subir a su coche y la llev\u00f3 hacia Tec\u00fan Um\u00e1n, en el norte.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong>El miedo deja los casos en el olvido<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su caso no es una excepci\u00f3n. EL PA\u00cdS ha recopilado al menos tres testimonios de personas que aseguran haber sido violadas. Una de ellas es Daysi, una mujer transg\u00e9nero hondure\u00f1a que entr\u00f3 por la frontera de Aguas Calientes el 6 de junio de 2023. Tampoco se libr\u00f3 de las extorsiones de la polic\u00eda. Su peor pesadilla la vivi\u00f3 tras pasar el ret\u00e9n policial de R\u00edo Hondo cuando agentes encapuchados de la PNC con sus identificaciones tapadas les pidieron una mordida de 600 quetzales (unos 77 d\u00f3lares). A los que no pudieron pagar, los bajaron del bus. <strong>\u201cMe metieron en un cuarto, sola. El polic\u00eda me acorral\u00f3 contra la pared y me dijo: \u2018Si no and\u00e1s dinero ten\u00e9s que mam\u00e1rmela\u201d<\/strong>, asegura. El agente abus\u00f3 sexualmente de ella y le quit\u00f3 todo el dinero que llevaba en la mochila. Otros siete hombres encapuchados observaban la escena. En los cuartos contiguos, obligaban a entrar a otras mujeres con ni\u00f1os. \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3 con ellas, pero todas llegaban llorando al bus\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al llegar a Ciudad de Guatemala, Daysi se puso en contacto con Lambda, asociaci\u00f3n que trabaja en favor de los derechos de la comunidad LGTBIQ+. Tras contar su historia, la asociaci\u00f3n interpuso una denuncia colectiva ante la Procurador\u00eda de los Derechos Humanos (PDH). Aunque esta avanz\u00f3 y lleg\u00f3 hasta el Ministerio P\u00fablico, el caso no tuvo m\u00e1s recorrido. \u201c<strong>Las personas migrantes se encuentran con muchas dificultades de acceso a la justicia<\/strong>. Al miedo a denunciar se a\u00f1ade que se encuentran en un contexto de movilidad, ponen la denuncia y se marchan\u201d, sostiene Alejandro Morales, coordinador de Espacio Seguro de Lambda. En el caso de Daysi, como en muchos otros, el desconocimiento del territorio y del lugar exacto donde sucedi\u00f3 el delito, as\u00ed como el hecho de no poder identificar al agente dificulta a\u00fan m\u00e1s el proceso. Al ser consultada por este medio, la PDH ha negado la existencia de la denuncia \u2014pese a contar con el n\u00famero de expediente\u2014 y no ha querido hacer declaraciones al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diversas organizaciones consultadas aseguran que llevan a\u00f1os reportando casos por extorsi\u00f3n, y estos van en aumento. Al ser consultada por este medio, Alejandra Mena, portavoz del Instituto Guatemalteco de Migraci\u00f3n (IGM) asegura que tiene conocimiento de denuncias interpuestas ante la PNC y que \u00e9stas han sido trasladadas al \u00f3rgano correspondiente. Sin embargo, el IGM asegura no tener reportes ni denuncias hacia funcionarios de su propio organismo \u201cque est\u00e9n involucrados en estos cobros\u201d, y no asume ninguna responsabilidad al respecto. EL PA\u00cdS contact\u00f3 con Edwin Monroy, portavoz de la PNC, el viceministro de Seguridad Carlos Franco, y con Jorge Aguilar, portavoz del Ministerio de Gobernaci\u00f3n, pero todos rechazaron responder a las preguntas y dar explicaciones sobre el caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el inicio de esta investigaci\u00f3n, <strong>m\u00e1s de cinco organizaciones no gubernamentales que han atendido a v\u00edctimas de agresiones sexuales cometidas por las autoridades guatemaltecas han desestimado colaborar en este reportaje<\/strong>, alegando que esto podr\u00eda obstaculizar su trabajo en terreno. Muchas v\u00edctimas no denuncian por miedo a represalias y por no ser Guatemala su pa\u00eds de origen. Muchos casos como este quedan en el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando lleg\u00f3 a M\u00e9xico, Mayra pas\u00f3 la primera semana en Tapachula sin dinero, sin ayuda, durmiendo en el Parque del Bicentenario. Despu\u00e9s de cinco meses esperando, en julio de este a\u00f1o ha logrado la cita para su proceso de asilo en EE UU, mediante la aplicaci\u00f3n\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2023-01-28\/la-nueva-aplicacion-para-solicitar-asilo-en-estados-unidos-colapsa.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">CBPOne<\/a>. \u201cJam\u00e1s pens\u00e9 que esto me pod\u00eda pasar al salir de Honduras, la verdad\u2026 Por m\u00e1s que t\u00fa escuches historias, escuchas las historias que pasa uno en M\u00e9xico hacia EE UU, pero no te das cuenta de que no es s\u00f3lo M\u00e9xico, en Guatemala tambi\u00e9n. Sales huyendo de lo malo y te encuentras algo casi peor\u201d, dice Mayra que decidi\u00f3 contar su historia para que su testimonio ayude a que otras mujeres no tengan que pasar por lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Reportaje publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2023-11-18\/el-infierno-de-cruzar-guatemala-habria-preferido-pasar-dos-veces-el-darien.html\" target=\"_blank\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2023-11-18\/el-infierno-de-cruzar-guatemala-habria-preferido-pasar-dos-veces-el-darien.html\" rel=\"noreferrer noopener\">El Pa\u00eds<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mayra est\u00e1 sentada en el Parque Bicentenario de la ciudad fronteriza de Tapachula, en el sur de M\u00e9xico, un lugar que en los \u00faltimos a\u00f1os se ha convertido en un punto de encuentro de migrantes. Entre\u00a040.000 y 50.000 personas, seg\u00fan organizaciones de derechos humanos que trabajan sobre el terreno, esperan en esta ciudad a que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":6499,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[116],"tags":[],"destacado":[],"region":[133],"ppma_author":[37,31],"class_list":["post-6495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","region-america"],"acf":[],"authors":[{"term_id":37,"user_id":10,"is_guest":0,"slug":"andres-arnal-martinez","display_name":"Andr\u00e9s Arnal Mart\u00ednez","avatar_url":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Yemaya_5-scaled-1-100x100.jpg","user_url":"","first_name":"Andr\u00e9s","last_name":"Arnal Mart\u00ednez","description":"Polit\u00f2leg especialitzat en investigaci\u00f3 social i an\u00e0lisi de dades. 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