{"id":8965,"date":"2026-08-20T15:52:28","date_gmt":"2026-08-20T15:52:28","guid":{"rendered":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/?p=8965"},"modified":"2026-08-24T15:45:35","modified_gmt":"2026-08-24T15:45:35","slug":"los-monstruos-de-occidente-palestina-y-el-sentido-de-la-cooperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/los-monstruos-de-occidente-palestina-y-el-sentido-de-la-cooperacion\/","title":{"rendered":"Vidas suspendidas en la frontera que Europa no quiere ver"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEstoy aqu\u00ed, pero no pertenezco a ning\u00fan sitio\u201d. La frase es de Lisa (nombre ficticio), una mujer de Costa de Marfil atrapada en Marruecos tras varios intentos de llegar a Europa. Lisa no habla solo de una frontera f\u00edsica, cerrada, sino de una vida suspendida. Una vida bloqueada, sin posibilidad de avanzar, sin condiciones para volver y sin plenos derechos. \u201cHe intentado cruzar tres veces. Dorm\u00edamos en el bosque durante semanas. Ya no tengo fuerzas ni dinero. No puedo avanzar ni volver\u201d, relata.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su testimonio, junto con otra decena de mujeres, atraviesa el informe <em>Vidas en tr\u00e1nsito. Mujeres m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras europeas, <\/em>una investigaci\u00f3n sobre la situaci\u00f3n de mujeres subsaharianas en Marruecos, T\u00fanez y Senegal publicada en la Fundaci\u00f3 Solidaritat de la Universitat de Barcelona en colaboraci\u00f3n con la Associaci\u00f3 de Dones Migrades Subsaharianes (ADIS) y Metges del M\u00f3n. A partir de trabajo de campo, entrevistas y voces de organizaciones sociales, el documento analiza c\u00f3mo las pol\u00edticas migratorias europeas no terminan en las costas del Atl\u00e1ntico ni en las vallas de Ceuta y Melilla. Europa ha desplazado sus fronteras hacia terceros pa\u00edses, convertidos en espacios de contenci\u00f3n. Para las mujeres, ese bloqueo tiene consecuencias concretas: violencia sexual, administrativa, racismo, precariedad, una salud mental deteriorirada y maternidades atravesadas por el miedo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El informe parte de la idea de que la externalizaci\u00f3n fronteriza no es una pol\u00edtica neutra. Est\u00e1 configurada para transferir a pa\u00edses de origen y tr\u00e1nsito (en este caso, Senegal, Marruecos y T\u00fanez) parte de la gesti\u00f3n migratoria que corresponder\u00eda a la Uni\u00f3n Europea. Esta transferencia de responsabilidad toma forma de acuerdo bilateral, financiaci\u00f3n, formaci\u00f3n policial o reg\u00edmenes de visado. El objetivo es impedir que las personas lleguen a territorio europeo pero su efecto real es desplazar el riesgo hacia quienes migran, especialmente hacia las mujeres racializadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marruecos: la espera como castigo&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Marruecos, ese desplazamiento adopta la forma de una inmovilidad forzada. El pa\u00eds se ha convertido en un espacio donde muchas mujeres subsaharianas no quer\u00edan quedarse, pero del que tampoco pueden salir. Una investigadora citada en el informe lo define como una instalaci\u00f3n \u201cde facto, no de iure\u201d, es decir, no se trata de una elecci\u00f3n libre, sino del resultado de pol\u00edticas que bloquean el movimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa espera se vive en el cuerpo. Lisa habla de insomnio, miedo y agotamiento. \u201cCuando pienso en todo lo que pasamos en el bosque, no puedo dormir. A veces me despierto sudando. Aqu\u00ed tambi\u00e9n tengo miedo, porque nunca sabes cu\u00e1ndo vendr\u00e1n\u201d. La amenaza no es abstracta. Varias mujeres entrevistadas explican que la polic\u00eda puede detenerlas en cualquier momento: \u201cCuando salimos a comprar, la polic\u00eda nos pide los papeles. Si no los tienes, te suben al cami\u00f3n. A veces nos han dejado lejos de la ciudad sin dinero ni agua\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las deportaciones internas (traslados forzosos desde ciudades del norte hacia zonas del sur) rompen redes comunitarias y separan a mujeres de sus apoyos. Christine, embarazada de seis meses cuando intent\u00f3 cruzar en 2023, fue trasladada al desierto durante la preparaci\u00f3n del viaje. Pas\u00f3 un mes sin agua suficiente, sin dinero, sin hospitales. Despu\u00e9s dio a luz en Laayoune, sola.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la historia de Christine, la frontera no aparece como una l\u00ednea f\u00edsica en el mapa, sino como una frontera que convierte en su caso, el embarazo, en una experiencia de riesgo. En este contexto, y seg\u00fan el informe, para las mujeres con hijos, la inmovilidad forzada en Marruecos implica sostener la vida bajo amenaza constante. Christine debe maternar mientras que busca ingresos, evita controles policiales, protege a sus menores y procesa traumas previos sin acceso a asistencia m\u00e9dica ni psicol\u00f3gica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la violencia policial se suma el racismo cotidiano. \u201cEn Marruecos, ser mujer negra es suficiente para que te arresten\u201d, afirma una integrante de Femmes Restaur\u00e9es, una organizaci\u00f3n de mujeres marfile\u00f1as en Casablanca. Lisa lo describe de otra forma: \u201cen el mercado me miran como si fuera un animal, algunos se tapan la nariz al verme pasar\u201d. Awa (nombre ficticio), en su caso, cuenta que le gritan \u201cnegra, negra\u201d por la calle y que, a veces, prefiere quedarse en casa para no seguir escuch\u00e1ndolo. El informe muestra que el racismo estructural no puede separarse del r\u00e9gimen migratorio. La irregularidad, las redadas y la contenci\u00f3n territorial alimentan una vulnerabilidad interseccional d\u00f3nde g\u00e9nero, raza y estatus migratorios se combinan y producen inseguridad material y deterioro psicol\u00f3gico, entre otras consecuencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La precariedad econ\u00f3mica completa el cerco. Sin papeles, muchas mujeres se ven empujada al trabajo dom\u00e9stico, la venta ambulante o la econom\u00eda informal. \u201cSi un d\u00eda no trabajas, no comes\u201d, resumen varias mujeres de Costa de Marfil. Lisa lo concreta en su rutina diaria: \u201cLimpio por las ma\u00f1anas y por la tarde vendo comida en mi barrio. Si un d\u00eda no trabajo, los ni\u00f1os no comen. No tengo permiso, no tengo seguridad social y vivimos d\u00eda a d\u00eda\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>T\u00fanez y Senegal: dos caras del mismo bloqueo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En T\u00fanez, el informe describe un escenario a\u00fan m\u00e1s extremo. El pa\u00eds se ha convertido en un actor clave en la ruta del Mediterr\u00e1neo central, en paralelo a una deriva autoritaria y a un aumento de la violencia institucional contra personas migrantes subsaharianas. Desde el discurso racista del presidente tunecino Ka\u00efs Saied en febrero de 2023, que vincul\u00f3 a las personas subsaharianas con el crimen y con un supuesto plan de alterar la composici\u00f3n demogr\u00e1fica del pa\u00eds, las organizaciones en terreno denuncian una intensificaci\u00f3n de la represi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los mecanismos que son resultado de la externalizaci\u00f3n de fronteras son los llamados <em>dessert dumps<\/em>: detenciones, traslados y abandonos de personas migrantes negras en zonas des\u00e9rticas fronterizas, especialmente hacia Libia y Argelia. Marie (nombre ficticio), una mujer camerunesa, recuerda una escena fruto de esos abandonos en el desierto. \u201cVi como una se\u00f1ora mor\u00eda en el desierto, estaba sola, pero estaba embarazada. Tambi\u00e9n hab\u00eda sido violada. Despu\u00e9s, no se supo lo que pas\u00f3. Hasta hoy no lo sabemos\u201d. La violencia sexual no aparece en el informe como un hecho aislado, sino como parte del r\u00e9gimen fronterizo que alimenta financieramente tanto T\u00fanez como la Uni\u00f3n Europea. Mujeres entrevistadas y organizaciones humanitarias describen agresiones en manos de actores estatales y no estatales como guardias, polic\u00edas, militares, traficantes o grupos armados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, en T\u00fanez, muchas mujeres no pueden alquilar legalmente una vivienda sin permiso de residencia, lo que las expone a desalojos, abusos y campamentos improvisados. \u201cCuando llegan a T\u00fanez, muchas mujeres se ven obligadas a vivir en el bosque, en campamentos, con tiendas o sin ning\u00fan tipo de higiene ni de protecci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala una organizaci\u00f3n que trabaja en Sfax. Jeanne (nombre ficticio), una mujer camerunesa, cuenta que la polic\u00eda irrumpi\u00f3 en la casa donde viv\u00eda con su hija, ten\u00eda solo un a\u00f1o.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Senegal, por su parte, muestra que la externalizaci\u00f3n opera principalmente a trav\u00e9s del endurecimiento de los visados, la opacidad consular y los programas de retorno. La falta de v\u00edas regulares y seguras empujan a muchas mujeres a tomar rutas irregulares hacia Espa\u00f1a. \u201cHay chicas que quieren ir de forma legal, pero no consiguen el visado. Terminan por tomar un cayuco y no porque quieran arriesgar su vida, sino porque no tienen otra opci\u00f3n\u201d, explica Marie Victoire Thiaw, representante de BAOS en Senegal. \u201cSi hubi\u00e9ramos tenido visado, nada de esto habr\u00eda pasado\u201d, sentencia Aminata (nombre ficticio).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conseguir una cita para solicitar visado puede convertirse en misi\u00f3n imposible. Una entrevistada afirma que lleva cuatro meses intentando conseguir cita. \u201cLa web de BLS se abre a una hora puntual e inmediatamente todas las citas disponibles est\u00e1n cubiertas\u201d. Otras fuentes denuncian un mercado informal de citas: \u201cMe pidieron 150.000 francos (alrededor de 163 euros) por cada cita\u201d, una cantidad infame para el contexto local. La movilidad legal, presentada por Europa como alternativa \u201cordenada y segura\u201d, en Senegal se convierte en un privilegio restringido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No son da\u00f1os colaterales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo del informe, el mantra se repite: las violencias que sufren las mujeres subsaharianas en tr\u00e1nsito como consecuencia de las pol\u00edticas de externalizaci\u00f3n de fronteras no son da\u00f1os ni efectos colaterales. Son efectos previsibles de un modelo que prioriza la contenci\u00f3n por encima de los derechos humanos de la poblaci\u00f3n del Sur. La externalizaci\u00f3n no frena la migraci\u00f3n, la vuelve m\u00e1s cara, larga, peligrosa y clandestina. En el caso de las mujeres, las expone a m\u00faltiples formas de violencia fruto de la intersecci\u00f3n entre el racismo, la desigualdad econ\u00f3mica, la maternidad o la irregularidad administrativa, entre otros contextos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, para las mujeres que aparecen en el informe <em>Vidas en tr\u00e1nsito<\/em>, las redes de apoyo toman un cap\u00edtulo muy importante en sus experiencias migratorias. En Senegal, la <em>tantin<\/em> es un espacio de cohesi\u00f3n y reintegraci\u00f3n para las mujeres retornadas y, en Marruecos, asociaciones de mujeres de Costa de Marfil crean espacios de sanaci\u00f3n y ayuda: \u201chablar es curar a medias\u201d, dicen desde Femmes Restaur\u00e9es.&nbsp;&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstoy aqu\u00ed, pero no pertenezco a ning\u00fan sitio\u201d. La frase es de Lisa (nombre ficticio), una mujer de Costa de Marfil atrapada en Marruecos tras varios intentos de llegar a Europa. Lisa no habla solo de una frontera f\u00edsica, cerrada, sino de una vida suspendida. Una vida bloqueada, sin posibilidad de avanzar, sin condiciones para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":10716,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[118],"tags":[],"destacado":[141],"region":[132],"ppma_author":[139],"class_list":["post-8965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","destacado-destacado-3","region-africa"],"acf":[],"authors":[{"term_id":139,"user_id":24,"is_guest":0,"slug":"soraya-aybar-laafou","display_name":"Soraya Aybar Laafou","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1d4343ce5552f5300e320460fda954b167e9124d7ed20486f1e3133e85920421?s=96&d=mm&r=g","user_url":"","first_name":"","last_name":"","description":""}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8965"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8965\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10733,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8965\/revisions\/10733"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8965"},{"taxonomy":"destacado","embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/destacado?post=8965"},{"taxonomy":"region","embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/region?post=8965"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/fervent-brahmagupta.135-125-119-145.plesk.page\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/ppma_author?post=8965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}